Arias no practica lo que predica, por lo menos en el tema ambiental

Aca les quiero compartir un articulo publicado por Time escrito por el periodista Tim Rogers. Pone sobre el tapete la ambiguedad entre el discurso de Arias y las acciones de su gobierno. A veces es dificil entender para muchos que nuestro premio Nobel no es tan Noble como se presenta en el exterior.

Aca el link:http://www.time.com/time/world/article/0,8599,1927452,00.html

Bienvenidos los comentarios!!!

R.I.P a la restricción vehicular

Tráficos haciendo boletitas...

Tráficos haciendo boletitas...

La discusión sobre la restricción vehicular está al rojo vivo y mientras algunos están a favor y otros estamos en contra, desde la barra Pedrito dice que el tema es reflejo de la profunda polarización en el país. Dos visiones de mundo… dos realidades que se entrelazan y compiten.

Estatismo vs. libre mercado. No importa si es la restricción, o si es el TLC o la privatización de “elefantes Estatales”. Este dilema impregna profundamente el debate en la Costa Rica de hoy. Los que estamos en contra pensamos que el Estado debería limitarse en su intervención. En otras palabras, no creemos que reducir la factura petrolera deba ser competencia de la ministra González. ¿No debería el MOPT concentrarse en hacer mejores calles, autopistas y demás obra pública? Cualquiera que haya pasado un curso de introducción a la Economía sabe que los precios los fija el mercado. Además, no vemos porque el Gobierno debe ser tan despótico y autoritario de forzarnos a caminar, si tenemos dinero suficiente para pagar la factura en la gasolinera.

¿La Sala IV genera presas? Tan solo un día después de que se levantó la restricción la gente y varios medios de comunicación anunciaban que el acceso libre a San José había generado un colapso vial. En otras palabras, el colapso vial en San José lo generó de un plumazo la Sala IV. Por alguna “ingenua” razón yo pensaba que el colapso vial era el resultado de más de cinco décadas de raquítica inversión en infraestructura y en soluciones de trasporte público. El problema, entonces (según muchos en este país) es que los ticos queremos tener autos para conducirnos al trabajo, a la universidad, para ver clientes o hasta para pasear y consumir. ¿Nunca se les ha ocurrido pensar que el problema es la absoluta inoperancia e incapacidad probada del MOPT y de los últimos Gobiernos para realizar las más mínimas obras de infraestructura vial en el país?

¿Marchamo o robo a mano armada? Yo quisiera saber si el Gobierno tiene planeado reintegrarnos a los afectados, la suma correspondiente al “derecho de circulación” de los días de restricción que no pudimos usar el carro. Yo estaría en la mejor disposición de recibir compensación por los perjuicios que me causó la nefasta política de Estado. Cobrar el marchamo y restringir la circulación es uno de los más grandes fiascos que hemos tenido que enfrentar los costarricenses. (¡Ojo Defensoría!)

Mejor gerencia de recursos. De camino al trabajo veo “furgones” obstruyendo en la Braulio Carrillo al llegar a La Republica. Veo taxistas mal parqueados por la terminal a Limón, autobuseros violentos que se creen los dueños de la vía y hacen lo que se les pega en gana, conductores que obstruyen una intersección o que se saltan un semáforo. Mientras tanto en ese trayecto por lo menos siete oficiales de tránsito hacían boletas a ciudadanos honestos y trabajadores que conducimos el auto para ir al trabajo. Y yo me pregunto: ¿Qué estaremos pagando Señor? De veras que en ocasiones siento que este país es como un universo paralelo, como una dimensión desconocida. Todo lo que debería ser, no es, y viceversa.

Discriminación descarada. Una de las razones por las que detesto la bendita restricción es que mi hermano no la tenía. El si podía pasearse en su carro del año por Guanacaste y gozar del sol, las piñas coladas y la brisa marina. En cambio yo saliendo de Tibás para llegar a la oficina en la Sabana, tenía que tomar dos buses, pasar por el centro de “chepe” y exponerme a los aguaceros y el hampa. ¿Por qué mi hermano no tenía restricción? ¿Discriminación geográfica?

¿Restricción en crisis? Pensé que al Ejecutivo se le iba ocurrir eliminar la restricción como parte del Plan Escudo. Mi lógica me decía que la restricción no solo era vehicular, pero también económica. ¿Cuántas empresas e individuos tuvimos que cambiar radicalmente todo el esquema para complacer los caprichos de MOPT? La buena noticia es que las personas decentes y trabajadoras que pagamos impuestos todos los días tenemos luz verde de la Sala IV para continuar con nuestras actividades diarias sin la absurda y necia intromisión del Estado y su inoperante restricción vehicular. Ojalá que el capítulo quede cerrado y que el Gobierno comprenda de una vez por todas que “el frío no está en las cobijas”. La solución a las presas no es limitar la circulación. La solución es hacer más y mejores carreteras y brindar más y mejores opciones de transporte público. ¿Y de la factura petrolera? Pues que se encarguen la oferta y la demanda.

No todos hicimos algo malo, Señor Presidente.

 

Dr. Oscar Arias Sánchez, Presidente de la República de Costa Rica

Dr. Oscar Arias Sánchez, Presidente de la República de Costa Rica

 

Durante la recién celebrada Quinta Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, el presidente Arias dió un discurso que ha sido motivo de abundantes alabanzas y profusos elogios en todo el Continente. En este hizo referencia a la “implacable” verdad de que los designios de la ya “desangrada” América Latina, no son más que el simple resultado de nuestra incapacidad. Después de enumerar las causas endógenas de nuestra deplorable situación, el presidente Arias dijo: “Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos”.

Quisiera sumarme a las felicitaciones al Presidente por ese mensaje tan franco, pero no puedo. Es cierto que algo esta mal en esta parte del mundo. Desde hace ya décadas China crece a pasos agigantados y América Latina se rezaga. Otros países también se han subido al tan esquivo, al menos para América Latina, tren del desarrollo”.

A pesar de que estoy de acuerdo con mucho de lo expresado por el Presidente, me gustaría aportar algo: Yo creo que no todos los latinoamericanos hicimos algo mal. Es más, me atrevería a decir que muchísimos latinoamericanos no hemos hecho absolutamente nada malo. Nuestra desgracia ha sido tener que cargar la cruz de haber nacido en esta ultrajada América Latina. Dios tuvo piedad de mi, Señor Presidente. Nací en Costa Rica. Tierra (hasta hace poco) de paz, libertad y democracia. Un “experimento social” sin precedentes en la historia. País sin ejército como usted bien sabe. Otros latinoamericanos, como nuestros hermanos nicaragüenses, no han tenido mi suerte. Ellos han tenido que luchar contra la estupidez sin límites de sus “líderes”, contra guerras exportadas por las potencias, contra la ignorancia y el azote sin tregua de la naturaleza.

Yo no creo que sea justo meternos a todos en el saco. Muchos hermanos nicaragüenses no han cometido ningún error. Su única desgracia fue nacer en esas tierras de nadie, controladas por unos pocos demagogos.

A pesar de haber nacido en Costa Rica, yo también he tenido que lidiar con la “herencia” que nos dejan los gobiernos de turno. Cargo la cruz, Señor Presidente y a mi lado hay más costarricenses que cargan la suya propia. La cargo porque quiero, pero para muchos otros que no tienen el lujo de portar un pasaporte o tienen pasaporte pero no tiene dinero, no hay otra opción. Mi generación nació endeudada, en un país donde todo se importa y no se promueve la cultura empresarial. Algunos en mi generación decidieron no cargar su cruz. Hoy son “gringos” o canadienses. Otros se fueron a Europa. Tenían sed de desarrollo, de oportunidades, de trasporte público decente, de calles sin huecos, de salir a trabajar sin temor de perder la vida en manos de un antisocial, de educación, de empleo digno, de instituciones fiables. Quizá a usted este panorama que describo le parezca exagerado o como dicen por ahí: una cuestión de percepción. No lo sé.

Lo que sí sé es que yo no creo tener la culpa de lo que pasa en la Costa Rica de hoy. Por lo menos mi cuota de culpabilidad debería de ser reevaluada. A mi me “tiraron el muerto” como dicen vulgarmente. Como usted bien sabe, muchos políticos de este país pasan por las instituciones públicas dejando una estela de podredumbre sin parangón. Solamente en el suyo (para no hilar muy fino) le refresco la memoria: millones de dólares para los pobres de Rincón Grande de Pavas terminan en bolsillos de “consultores”, una de estas “consultoras” tiene el descaro de pretender la silla presidencial. Se nombran embajadores que no hablan inglés y no han ido a la universidad. Se hacen nombramientos en el exterior para que funcionarios públicos puedan tener una mejor pensión. Se hacen festines ejecutivos por montos de los miles de dólares, en instituciones cuyo fin primordial es apaliar la pobreza. Se declara “la paz con la naturaleza” y hasta su propio asesor en la materia le dice públicamente que va por mal camino. ¿Será paz con la naturaleza que nos dejen sin bosque, contaminados con cianuro y sin el valioso oro que se cotiza a más de US$900 la onza en el mercado internacional? ¿Será que yo me beneficiaré de ese oro que su gobierno le está regalando a los extranjeros? A mi esto me parece guerra declarada y descarada contra nuestra tierra y peor aún, contra nuestra pobre y desgraciada gente.

Señor Presidente, usted sugiere en su discurso que tenemos que hacer como los chinos. Dejar de prestar importancia al color del gato y darnos a la tarea de cazar ratones. Su receta: Pragmatismo. Y yo le agrego: Across the Board, para usar sus expresiones recientes.

Ahora sí entiendo el porqué de muchas decisiones de su Gobierno. Todo se resume en “pragmatismo”. ¿Será la Constituyente que impulsa su hermano también pragmatismo? Le recuerdo que Zelaya, Ortega, Chávez y el resto de su clan, han sido muy pragmáticos. Ya ni siquiera se preocupan por llamar a elecciones. Prefieren promover “Constituyentes” para perpetuarse en el poder. ¿Qué más pragmatismo que proclamarse el único sabedor y non plus ultra del conocimiento? Y si la mitad del país no quiere caminar con usted, entonces que se jodan… cierto? Con que la otra mitad lo apoye en las encuestas todo bien…

Muy pragmática también su decisión de adherirse a Petrocaribe. Todavía recuerdo sus rabietas y lloriqueos insolentes contra Chávez hace escasos meses. Faltó que el barril de petroleo subiera a los US$ 150 en el mercado internacional, para que usted corriera a lamerle las botas a su enemigo. Pragmatismo… definitivamente usted es el mago del pragmatismo, Señor Presidente. Si quiero decirle que tarde o temprano, Costa Rica va a tener que pagar sus platos rotos. “No hay almuerzo gratis”.

Los chinos son muy pragmáticos. Tanto que aunque viven un “capitalismo” y “desarrollo” sin igual en la historia, el record de ese país en derechos humanos es una vergüenza para la humanidad. Señor Presidente, usted sabe perfectamente que en China no existe la libertad de expresión. El Partido Comunista Chino se encarga hasta de censurar en Internet las opiniones que están en contra de ese régimen tan pragmático. Usted también demuestra su pragmatismo y su gobierno le da su voto a China en la ONU para que continúe viendo temas de derechos humanos, siendo ese régimen uno de los enemigos número uno de la sociedad civil en el planeta.

Estoy seguro de que a usted, Sr. Presidente, le encantaría tener ese poder que tiene el Partido Comunista Chino. No tener que lidiar con la oposición, no tener que lidiar con otros partidos minoritarios, no tener que lidiar con la sociedad civil, no tener que lidiar con grupos de presión. Es probable que si así fuera, usted estaría menos cansado. En China, el Partido Comunista es tan pragmático que simplemente eliminó a sus contendores. Mientras tanto acá en Costa Rica usted los imita y sus mensajes han sido: ¡Cierren las puertas que viene al Dalai Lama! !Al carajo con el Tibet! Tiene toda la razón Señor Presidente, no importa el color del gato, no importa si este es de izquierda o derecha, totalitarista o democrático. Lo único que importa es llenarse los bolsillos…

Le recuerdo que este país no es China, Señor Presidente. Estamos muy lejos de que Costa Rica sea lo que yo quiero que sea y probablemente también muy lejos de ser lo que usted anhela. Pero si de algo estoy muy seguro es de que las grandes naciones no se han forjado haciendo “copy paste” de modelos importados. Las grandes naciones, han sido el resultado de sueños, de ideales, de experimentos sociales. La nuestra, modestamente había logrado lo que muchas otras no. El avance más o menos equitativo, sin amplias brechas entre ricos y pobres y siempre respetuosos del medio ambiente. Hoy nuestro “pacto social” corre grave peligro, Sr. Presidente. Eso quedó evidenciado para todos durante el controversial referendo del TLC.

Historicamente nuestro país ha sido de idealismos y no de pragmatismos. Seguimos con los “ismos” que usted quisiera enterrar, pero es que la discusión esta hoy más viva que nunca y después de todo Señor Presidente, usted puso el tema sobre la mesa. Abolir el ejército, seguridad social para todos, protección a los trabajadores, educación gratuita y obligatoria, tradición pacifista, neutralidad, respeto al derecho internacional y por sobretodo a los derechos humanos. Ese ha sido y sigue siendo el sueño de miles de costarricenses. Una nación con carácter y brillo propio a lo interno y a lo externo. Ésta, Sr. Presidente, es la Costa Rica que hemos construído en las últimas seis décadas. Ha sido posible, paradójicamente, gracias a que tenemos y tuvimos entre nosotros a los más grandes soñadores. Esos idealistas nunca se detuvieron a pensar si este proyecto era posible y tal vez esa sea la razón principal para que seamos lo que somos.

Tenemos algo en común Señor Presidente. Yo en ocasiones también me siento cansado. Cansado de luchar contra el estereotipo del latino vago, corrupto y bueno para nada que muchos gobernantes como usted se empeñan en difundir fuera de nuestras fronteras. Para terminar, quiero darle la razón en algo que a mi criterio fue lo que generó los múltiples aplausos a su discurso. Definitivamente Estados Unidos no es el culpable de todos nuestros males. Sin embargo, creo que tampoco tenemos culpa los millones de latinos trabajadores que sudamos para sembrar, construir y avanzar estas tierras que día con día son víctimas del incesto crónico de sus gobernantes.


320 kilos de vergüenza

 

cocaina1Una vez más se les pasó la mano. A plena luz del día y como ¨Pedro por su casa¨ entraron a las oficinas del Ministerio Público y se llevaron los 320 kilos de coca que las autoridades habían incautado una semana antes. Un noticiero local hizo una buena explicación para poner en perspectiva este hecho reciente. Y es que en ocasiones hace falta precisamente eso… poner las cosas en perspectiva para que los simples mortales entendamos que significan 320 para el narco. 

1 kilo = 35000 Euros

Este cargamento puesto en Europa entonces representa en total casi 12 millones de Euros. 

Lo interesante es que para proteger 12 millones de Euros nuestro gobierno de turno tenía a ¨dos gatos¨ sentados con armas en el Ministerio Público. Definitivamente, es un hecho que deja, como dije anteriormente, una estela de duda. Habrá ¨gato casero¨?

Costa Rica, un país de paso y acopio de droga para los grandes carteles, sucumbe facilmente ante la presión. Se dice que mucha gente en los niveles más altos está involucrada. 

Solo de esa forma me explico yo la negligencia que tiene que existir para que un hecho como este pase en el país. 

En otro asunto siempre relacionado, este hecho que pareciera aislado, me dejó ver una realidad interesante: La poca efectividad de la lucha mundial contra el narcotráfico. Esta es poco efectiva precisamente porque quienes estan luchando contra este ¨flagelo¨ en ocasiones son sus ¨promotores¨. Y es que mucha gente vive del narcotráfico. Muchos políticos y gobernantes corruptos dejarían de recibir su ¨tajada¨ (35 mil Euros por kilo) si legalizamos las drogas. 

Definitivamente es mejor seguir haciéndonos de la vista gorda y que los kilos sigan desapareciendo… cierto? Al fin y al cabo el único problema que muchos tendrían con el narcotráfico es que llegara el día en que legalizaran el negocio. 

En fin, una vez más las aguas se calmaron y después del partido de futbol entre la selección nacional y México, todo quedará en el olvido…

Taxistas se imponen a la brava!!

En Costa Rica se repite la historia con tanta frecuencia que en ocasiones siento que vivo en algún tipo de universo paralelo. No hay escándalo público que dure más de tres días y eso depende de la agenda del fútbol nacional o international. 

La autodenominada ¨fuerza roja¨de este país se lanzó una vez más a las calles para reclamar sus ¨derechos¨. Sin embargo, este humilde servido cree que este gremio no debería tener más derechos que los que ostenta el equipo contrincante. El derecho a tener un trabajo lo deberían de tener todos los costarricenses y no solo los que obtienen ¨permisos¨ para esto. 

La verdad es que para mi no existe mejor regulador en estos casos que el libre mercado. ¿Porqué no dejar que la oferta y la demanda encuentre su punto de equilibrio? ¿Cuáles serían las consecuencias de tal decisión?

 

Veamos:

 

1. Más personas desempleadas tendrían la posibilidad de trabajar y ganarse su sustento de manera digna y honrada.

2. Ayudaríamos a cientos de familias costarricenses a hacerle frente a los efectos de la crisis financiera global en Costa Rica. 

3. Entre más empresas compitiendo, los precios bajarían para el consumidor. 

4. Las empresas menos competitivas y eficientes desaparecerían y solo sobrevivirían las empresas que brinden un mejor servicio y sean más eficientes.

5. El Estado (gobierno de turno) ya no tendría que comprometer recursos en la ¨regulación¨ de este mercado y su participación se reduciría a velar por la seguridad pública en materia de este tipo de transporte público. En este sentido el Estado velaría para que las empresas prestadoras de estos servicios cumplan con estándares mínimos. 

6. Como bien apunta un partido liberal por ahí: “Donde hay permiso, hay chorizo!¨. En mi escenario eliminariamos el chorizo del gobierno de turno de un plumazo.  El Estado solo mantiene un registro de las empresas y no otorga ¨permisos¨.

Podría pensar por lo menos 6 razones más para realizar este tipo de reforma, pero la verdad es que creo que con las seis anteriores ya validé mi punto.

Ahora bien, el gobierno una vez más no falló dejando que se nos pisotearan nuestros derechos constitucionales de libre tránsito. Cuando se viola la ley a través de los famosos bloqueos, el gobierno solo debería tener una opción: intervenir con la Fuerza Pública. Cualquiera que obstruya una calle es un delincuente y la llamada ¨Fuerza Roja¨ no es la excepción. Al obstruir la calle se convierten en delincuentes!

Nos fallan tanto el Presidente y la Ministra del ramo, pues es su deber el velar por el orden público y por que se respete la constitución de este país. Pero bueno, todo parece indicar que a estos dos individuos no les interesa mucho mantener el orden constitucional y mucho menos el imperio de la ley.

Abril Gordienko y su aburrido artículo sobre el aborto

Una vez más, sin aportar un gramo de novedad, Abril nos aburre con un artículo plagado de emotividad sobre el aborto. Este problema que ciertamente tiene muchas variables, es tan real en Costa Rica, como lo es el aleteo de tiburones en nuestra costa pacífica.

En su artículo, Abril nos deja el sinsabor de un artículo que se escribe añejo. Pierde completamente en sus párrafos, el norte de su respuesta al Dr. Luis Carlos Ramírez, quien de forma elocuente hace referencia a una podredumbre que muchos no toleramos más.

Ciertamente, en el caso del aborto hay mucho que decir. Pero estoy seguro que la intensión del Dr. Ramírez no es enfrascarse en una más de esas aburridas y vacías discusiones sobre el aborto que a nuestra Abril le encantan. Que si el feto es feto o que si tiene deditos o no.

La clave de todo esto es entender que en Costa Rica tenemos un grave problema. Le guste a Gordienko o no, esté ella de acuerdo o no, en Costa Rica se practican más de 27.000 abortos al año. Esto es un problema real, tan real como el aleteo. Solo que en este caso no es una tragedia ecológica, es una trajedia de salud pública. Es una tragedia humana.

Esas cifras de la Asociación Demográfica Costarricense se explican solas. En Costa Rica la práctica del aborto si bien es ilegal, es tan real como usted o como yo. Pareciera obvio que su ilegalidad no va a desaparecer el problema. ¿Será que si me tapo los oídos, la gente a mi alrededor dejará de escuchar el redoble de las campanas?

Por favor, no tratemos como Abril, de tapar el sol con un dedo.